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10 de noviembre de 2011

Revelaciones de un homenaje a la Batalla de Suipacha en 1910: Agustín Cortes el poeta olvidado


Por: Freddy Tarcaya Gallardo
Publicado en Argentina.Indymedia.org el 07/11/2008
Tupiza - Bolivia

El poema de Don Agustín Cortes expresa un acontecimiento histórico que marcó hito en la guerra independentista americana. Por su forma presenta 8 estrofas en las cuales narra el proceso de liberación del yugo español.

El presente poema fue publicado al conmemorarse el Centenario de la Batalla de Suipacha, en el periódico “El Chorolque” del 8 de noviembre de 1910, cuyo autor fue el Dr. Agustín Cortes, quien nació en Sucre y fijó su residencia en Tupiza. 

El mismo periódico bajo el titulo El Dr. Agustín Cortes, daba la siguiente noticia haciendo una breve semblanza biográfica: “En la mañana del 22 – de febrero de 1912 – dejó de existir este distinguido ciudadano, a los 71 años de edad, víctima de una dolencia al corazón.- El Dr. Cortes, ha sido Diputado Nacional, Sub – Prefecto de las provincias de Nor y Sur Chichas, Capitán de la 4ª, compañía del Batallón Chorolque en la guerra con Chile; derrotado en el Alto de la Alianza y prisionero en la isla de San Bernardo.- Hijo del notable literato Dr. Manuel José Cortes, – dice el Chorolque –rindió culto á las letras y es autor de varias composiciones poéticas, descollando en el género jocoso.- La Junta Municipal de esta Ciudad le ha dedicado todos los honores fúnebres á que era merecedor y la sociedad toda de Tupiza há tributado á sus restos los homenajes merecidos.- presentamos á su familia muy sentida condolencia.” (El Chorolque, Tupiza 25 de febrero de 1912: 3)

A SUIPACHA
Agustín Cortés. Tupiza, 7 de Noviembre de 1,910

Salve! dichosa tierra, que fecunda el Suipacha,
donde se alzó gloriosa, la enseña liberal.
Después de veinte lustros, aun vibra inestinguible,
en tus breñas, el eco, del hosanna triunfal.

Las provincias unidas, del Río de la Plata,
gemían bajo el yugo, de acerva esclavitud.
La hermosa Buenos Aires, libre de sus tiranos,
encaminó sus huestes, hacia el Alto Perú.

Los héroes del Plata, con los hijos de Chichas,
unidos combatieron por Patria y Libertad.
En tu sagrado suelo, prosigue encarnizada,
la guerra de 15 años, implacable y tenaz.

El risco erguido, el llano, el bosque, y la montaña,
pues, todo cuanto encierra, la patria en su extensión,
se conmueve al estruendo, de la guerra sangrienta,
que el criollo sostiene, con heroico valor.

El noble alto peruano, en pos de victoria,
que cercana presiente, con inmutable fé,
redobla sus esfuerzos, donde mas enardece,
el furor de la lucha, en que espera vencer.

El bélico denuedo, rápido se difunde,
propagando el incendio de la emancipación;
y la América esclava, fundirá sus cadenas,
en el sagrado fuego, de la revolución

Los héroes prodigiosos, que América venera:
Bolivar el divino y Sucre el inmortal,
fundaron para siempre, en Junín y Ayacucho,
al través de los tiempos, la augusta libertad.

Salve! dichosa tierra que fecunda el Suipacha,
donde por vez primera, de la gloria al fulgor;
bajo tu hermoso cielo, y claros resplandores,
se mostró victorioso, el patrio pabellón.

ANALISIS DE FORMA Y CONTENIDO

En la primera estrofa el autor denota que el poema fue escrito 100 años después, vale decir, a 20 lustros de aquella memorable fecha del 7 de noviembre de 1810. Agustín Cortes expresa sin duda su partidismo por el liberalismo, que a principios del siglo XX, cobraba vigencia en el escenario político boliviano.

Exalta el significado histórico de la Batalla de Suipacha donde el fervor a la patria chica, es decir, a la región de los chichas, se expresa con patriotismo y valor. Cabe anotar, que en esta región se ubica la legendaria Suipacha, siendo en otrora un núcleo indígena incluso más importante que la actual Tupiza. La estrofa denota que 100 años después este acontecimiento histórico – épico resonaba aún allá por 1910. Dice Cortes:

Salve! dichosa tierra, que fecunda el Suipacha,
donde se alzó gloriosa, la enseña liberal.
Después de veinte lustros, aun vibra inestinguible,
en tus breñas, el eco, del hosanna triunfal.

En la segunda estrofa expone un hecho histórico, referido a las Provincias Unidas de La Plata, las cuales al igual que el resto de la colonia española en América, buscaban su liberación e independencia, del “yugo” opresor.

El 25 de mayo de 1825 luego de una serie de rebeliones anticoloniales, la población toda de Buenos Aires inició la Revolución de Mayo, que terminó derrocando a las autoridades coloniales, de este modo se erigió lo que se denominó la Primera Junta de Gobierno, siendo Presidente de la Misma Cornelio Saavedra, Potosino hijo de un Porteño y madre potosina. Esta junta se convertiría posteriormente en la punta de lanza de la independencia de las Provincias Unidas del Río del Plata, la cual desplazó tropas al Alto Perú, con el fin de consolidar la libertad de las Provincias Unidas. El poeta afirma que:

Las provincias unidas, del Río de la Plata,
gemían bajo el yugo, de acerva esclavitud.
La hermosa Buenos Aires, libre de sus tiranos,
encaminó sus huestes, hacia el Alto Perú.

La tercera estrofa enfatiza la fusión de voluntades libertarias hechas ejercito de guerreros: Salteños, tarijeños y legendarios chicheños los cuales al mando del Cnel. My. Pedro Norberto Arraya. Derrotaron al ejercitó español. Al respecto enfatiza:

Los héroes del Plata, con los hijos de Chichas,
unidos combatieron por Patria y Libertad.
En tu sagrado suelo, prosigue encarnizada,
la guerra de 15 años, implacable y tenaz.

Luego de la victoria de Suipacha, la Guerra de la Independencia se desató en la región chicheña durante 15 años, Pedro Arraya y sus jinetes recorrieron la región hostigando y presentando batalla a los ejércitos españoles, en una guerra de guerrillas que se propagó hacia otras regiones.

En la cuarta estrofa, Cortes describe la epopeya de la Guerra independentista en presente, asiste él a la confrontación describiendo los hechos, haciéndose parte de los combatientes, encarnando a los guerrilleros, relata la conflagración en:

El risco erguido, el llano, el bosque, y la montaña,
pues, todo cuanto encierra, la patria en su extensión,
se conmueve al estruendo, de la guerra sangrienta,
que el criollo sostiene, con heroico valor.

La quinta estrofa, manifiesta la generalización de lucha por la independencia en el territorio altoperuano, cuyo habitante alzado en armas a partir de la epopeya de Suipacha aparece como:

El noble alto peruano, en pos de victoria,
que cercana presiente, con inmutable fé,
redobla sus esfuerzos, donde mas enardece,
el furor de la lucha, en que espera vencer.

En la sexta estrofa el guerrillero hecho versos 100 años después, describe la insurrección americana, y sentencia la victoria independentista.

El bélico denuedo, rápido se difunde,
propagando el incendio de la emancipación;
y la América esclava, fundirá sus cadenas,
en el sagrado fuego, de la revolución

El epilogo de la gloriosa lucha por la independencia terminaría con la derrota de la corona española, y la ruptura definitiva de las cadenas opresivas de la colonia, este proceso había generado héroes y entre ellos a los libertadores. Dice Agustín Cortes en su séptima estrofa:

Los héroes prodigiosos, que América venera:
Bolivar el divino y Sucre el inmortal,
fundaron para siempre, en Junín y Ayacucho,
al través de los tiempos, la augusta libertad.

Termina el poema volviendo al inicio de la epopeya, a Suipacha donde se concreta la primera derrota militar de la colonia, hecho considerado como la compuerta que abrió a la rebelión anticolonial y a ello exalta:

Salve! dichosa tierra que fecunda el Suipacha,
donde por vez primera, de la gloria al fulgor;
bajo tu hermoso cielo, y claros resplandores,
se mostró victorioso, el patrio pabellón.

Comentario final: El poema se estructura en dos tiempos en pasado las tres primeras estrofas, donde escenifica históricamente el proceso de liberación americana. De la cuarta a la séptima Cortes describe con lenguaje épico el proceso de la guerra de 15, que termina con la fundación de la república, toma parte en este proceso como poeta y guerrero a la vez. En la última vuelve al pasado, a su punto de partida: Suipacha.

El poema transcurre en tres tiempos espaciales: el pasado, el presente y finalmente vuelve al pasado, en el que el autor es protagonista como observador de la sublime rebelión anticolonial, cuando tiene que presenciar y describir la gloriosa epopeya libertaria y poner tinta a esta gesta heroica con pasión patriota. El tiempo y espacio se abrevian en 8 estrofas para enaltecer un acto histórico de la trama independentista, cuyo epilogo fue la libertad americana finalmente sellada en la batalla de Tumusla, librada también en territorio chicheño el 1 de abril de 1825.

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